Lo último que vio en La Andágueda fueron las vísceras de su compañero, tasajeado desde el tórax hasta la entrepierna por una motosierra paramilitar, antecedido de castración por maricón.  Kori, que conoce las profundidades de las selvas logró escapar dejando allí su corazón; sólo su cuerpo huyó, su alma murió cuando cercenaron a su amante, desde entonces hay un abismo entre su mente y corazón como la distancia entre Neptuno y el soberano sol, quizá por eso su corazón aunque gigante como aquel planeta, también es gélido.

Del río Andágueda pueden subsistir más de nueve mil indígenas del pueblo emberá katío, a sus veintiún años Kori ha conocido todas violencias posibles, desde las disputas territoriales de grupos armados hasta las contiendas por monopolizar la minería ilegal; respecto a la ausencia del Estado colombiano en aquel territorio, Kori pareciera no tener consciencia, sabe que hay unas autoridades en el resguardo Tahami, de donde proviene, soberanía más simbólica que real, pues no pudieron hacer nada ante la desaparición forzada y asesinato de varios de sus líderes.

La encontramos trabajando en latonería en barrio Triste, sector de la ciudad de Medellin que probablemente  debe su nombre a un comerciante francés de apellido Trieste, aunque su nombre original es Corazón de Jesús por el emblemático templo neogótico, diseñado por el arquitecto belga Agustín Goovaerts.  Más allá de las denominaciones, unas arbitrarias y otras consensuadas, respiramos en aquel barrio un aire de tristeza y nostalgia, al tacto están los tornillos, motores enclenques, partes de autos, aceites y pinturas; es un coctel fuerte para los cinco sentidos en medio de una nebulosa de transeúntes que esperan el día de la muerte o un golpe de suerte para dejar atrás la pobreza.

Kori da rostro a tantas personas doblemente discriminadas, por su orientación sexual y raza. Con anhelo espera un día descansar en paz junto a su amante, que cercenado por la brutalidad yace en una fosa común del Cementerio Universal.

Nota: Por respeto a Kori y a las víctimas de discriminación no publicamos su foto.

Luis Fernando Arroyave Gutiérrez / Septiembre 24 de 2023

Por Luis Fernando Arroyave

Docente Investigador. Magister Ética Social y Desarrollo Humano UAH de Chile. Especialización Periodismo de Paz. Apasionado por epistemologías del Sur

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